Han pasado ya casi tres años desde el atentado durante un concierto de Ariana Grande en Manchester donde murieron 22 personas y más de 100 personas resultaron heridas, y las secuelas del trastorno postraumático para ella y para muchos de los que presenciaron este acto terrorista siguen presentes hoy en día.

De hecho, Grande compartió en cuenta de Instagram una resonancia magnética de su cerebro donde, comparándolo con un cerebro de una persona sana (sin este trastorno), se ven las diferencias especialmente en las manchas blancas. “Divertido y aterrador. No es una broma”, puso en la historia de Instagram.

Después de publicar las imágenes y ver la reacción de miles y miles de fanáticos preocupados por su salud, Ariana tuvo que dar un parte de tranquilidad añadiendo que a pesar de eso está dando todo por estar mejor. “No quería asustar a nadie con mi cerebro. Me encanta la ciencia y ver la realidad física de lo que pasa ahí fue increíble para mí”.

Por ahora Ariana, quién también se presentó en Coachella este fin de semana, está enfocada en su Sweetener World Tour, la cuarta gira musical de la cantante estadounidense que empezó en marzo y terminará el próximo 13 de octubre en Zúrich, Suiza.