La edición del 2014 del festival Tomorrowland sufrió una fuga de información en la que datos como nombres, emails, edad, códigos postales y género de los asistentes habrían sido hackeados, según afirmó Debby Wilmsen, portavoz de Tomorrowland.

Wilsem afirmó que en cuanto el festival supo de la situación desconectó el servidor del cual se valían e informó a las autoridades correspondientes, y que Tomorrowland se ha comunicado vía email con los 64.000 asistentes para informarles de lo sucedido. El portavoz asegura que el festival puede afirmar que los hackers no accedieron a los detalles del pago de las boletas, direcciones físicas o contraseñas de sus asistentes.