Aunque muchos lugareños, guías y biólogos lo habían divisado, hasta el momento no se había confirmado oficialmente la presencia del leopardo negro en Kenia; este felino cuya característica principal es una mutación genética (contraria al albinismo) que hace que su pelaje se vea negro, pero de día se alcancen a distinguir las manchas propias de los leopardos normales que todo el mundo conoce.

“La historia más común que he escuchado es la de una persona que vio un gato negro que creyó que era un leopardo, pero o no llevaba una cámara consigo o al sacarla ya había desaparecido el animal. Por este motivo, los leopardos negros tenían algo de mítico. Incluso a nuestro guarda forestal principal, quien nos ayudó en el estudio, nadie le creía cuando contaba que había visto al leopardo negro”, explicó Nicholas Pilfold, científico de San Diego Zoo Global (USA).

Entre febrero y Abril del 2018 se utilizaron unas cámaras trampa en 5 lugares diferentes de la reserva de fauna salvaje de Loisaba en Kenia, registrando imágenes en alta calidad de una hembra adulta de leopardo negro (panthera pardus pardus); el hecho se sumó a otra fotografía del 2017 en la que un joven adulto, lo que sugiere que la zona es más propensa a tener estos leopardos negros que otro lugar en el Africa.