Los Foo Fighters en El Campín [Podcast por Alejandro Marín]

Por Alejandro Marín

A los 3 minutos de estar parado frente a más de 30 mil personas en el estadio El Campín por segunda vez en la historia, Dave Grohl estaba emparamado en sudor y agua. No era gratuito: el “lick” de guitarra de ‘All My Life’ – una mezcla entre pánico escénico y la taquicardia de un ataque de ira – pone a Grohl a pasear el escenario de izquierda a derecha, como un tigre encerrado, salivando y comiendo chicle con maniático frenesí, escupiendo la altura desde la garganta, embotellando el grito de Colombia:

“all my life I’ve been waiting for something, something never comes, never leads to nothing, nothing satisfies but I’m getting close, closer to the prize at the end of the road”.


Escuche aquí el Podcast

Episodio 154: Los Foo Fighters en El Campín
Tomado de themusicpimp.com

Fue un show que duró “everlong”: físicamente exigente, un cardio del alma colectiva, una muerte chiquita inolvidable de rock. El frontman más grande del mundo lo es por el tamaño de su audiencia, y Colombia, en especial, ha demostrado ser espléndida para los Foo Fighters en estos 25 años de carrera, que resplandecieron ayer gracias a escuderos como Tenacious D y una adición de brillante calentamiento: Rivers Cuomo, el eterno nerd del grunge pop, inició junto a Weezer el camino de la memoria con ‘Buddy Holly’ y ‘Undone (The Sweater Song)’, canalizó a Nirvana, a Van Halen y a A-Ha y demostró estar en el top 10 de la destreza en la guitarra de los años noventa.


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Fotos por Khris Forero – OCESA

Luego de Weezer, Grohl avanzó como un bulldozer sobre el estadio, vociferando y empotrando a Taylor Hawkins en el estrellato de John Bonham y la idolatría a Freddie Mercury, una fantasía de guitarras añejadas con perfección artística en los barriles del tiempo. Un cuarto de siglo no dura nada, pero anoche, Grohl lo admitió al final del show: “last time we were here was 4 years ago. Next time will be three years. No: 2. NO: Next year.”

Y ante el beneplácito de una promesa que, como todas, puede volar con el viento, solo nos quedó cantar juntos:

…and I wonder…when I sing along with you…if everything could ever be this real forever…if anything could ever be this good again?”