"Si estoy aquí en el Super Bowl 60 es porque nunca dejé de creer en mí. Tu también debes creer en ti", sosteniendo un balón estampado con la frase “juntos somo América”.

Bad Bunny encendió el Super Bowl 2026 con un show histórico cargado de identidad latina, baile y emoción. Con invitados de lujo como Lady Gaga y Ricky Martin, el artista puertorriqueño firmó el espectáculo de medio tiempo más visto y comentado de todos los tiempos.

El Super Bowl 2026 ya es parte de la historia de la música y la cultura pop, y gran parte de ese mérito lo tiene Bad Bunny. El Levi’s Stadium de Santa Clara, California, se transformó durante 13 minutos en un pedazo vibrante de Puerto Rico, gracias a un espectáculo de medio tiempo que celebró la identidad latina, rompió récords de audiencia y generó conversación global.

Durante el encuentro entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots, el silbato del descanso marcó el inicio de una presentación que superó con creces las expectativas. Benito Antonio Martínez Ocasio no solo dejó atrás su recordada participación junto a Shakira y Jennifer Lopez en 2020, sino que consolidó su lugar como uno de los artistas más influyentes del planeta.

Puerto Rico en el escenario más grande del mundo

Lejos de una producción futurista o cargada de efectos digitales, Bad Bunny apostó por una puesta en escena profundamente simbólica. El escenario recreó las calles, casas y celebraciones típicas de Puerto Rico: puestos de comida, paisajes urbanos, una boda real y escenas cotidianas llenas de calor humano. Todo giró alrededor de la ya icónica “Casita”, elemento central de su Debí Tirar Más Fotos World Tour y de su residencia en el Choli.

Desde el primer acorde, el show tuvo un objetivo claro, tal como el propio artista lo anticipó en la conferencia previa:
"Sé que el mundo estará feliz este domingo, se divertirán, bailarán y lo pasarán bien".

Un repertorio cargado de éxitos

Bad Bunny hizo un recorrido potente por su discografía, combinando clásicos, himnos de fiesta y canciones con fuerte carga social. El setlist del show de medio tiempo incluyó:

  • Tití Me Preguntó
  • Yo Perreo Sola
  • Safaera
  • Party
  • Voy a Llevarte Pa PR
  • EoO
  • Die With a Smile con Lady Gaga
  • Baile Inolvidable
  • NuevaYol
  • Intervención de Ricky Martin
  • El Apagón
  • Café con Ron
  • Debí Tirar Más Fotos

Cada tema fue acompañado por coreografías que celebraron el baile como lenguaje universal, conectando a millones de espectadores alrededor del mundo.

Lady Gaga y Ricky Martin: invitados que hicieron historia

Uno de los momentos más comentados del show fue la aparición de Lady Gaga, quien sorprendió con una versión en salsa de Die With a Smile. La artista no solo cantó, sino que se sumó al espíritu caribeño del espectáculo, bailando y dejando claro su vínculo artístico y personal con Bad Bunny tras su emotivo encuentro en los Grammy.

El segundo invitado fue Ricky Martin, una elección cargada de simbolismo. El puertorriqueño interpretó Lo Que Le Pasó a Hawaii, una de las canciones más políticas del repertorio de Bad Bunny, en una versión íntima y conmovedora que conectó con el mensaje social del show.

Celebridades, orgullo y nuevas generaciones

Fiel a la tradición de sus conciertos, la “Casita” también se llenó de celebridades que acompañaron la fiesta desde el escenario. Entre ellas se dejaron ver Cardi B, Karol G, Jessica Alba y Pedro Pascal, vestidos de blanco y sumándose al ambiente festivo.

Uno de los gestos más emotivos llegó cuando Bad Bunny entregó uno de sus premios Grammy a un niño, cerrando el mensaje que había iniciado días antes en la gala: honrar el camino recorrido y abrir puertas para las nuevas generaciones latinas.

Un mensaje de unión y esperanza

Lejos de un discurso confrontativo, Bad Bunny eligió inspirar desde la celebración. Durante el show recordó frases que han marcado su carrera y enumeró a los países del continente americano, cerrando con un potente mensaje visual: un balón estampado con la frase “Juntos somos América”.

"Si estoy aquí en el Super Bowl es porque nunca dejé de creer en mí. Tú también debes creer en ti", fue una de las frases que resonó con fuerza en el estadio y en millones de hogares.

Récord de audiencia y repercusión política

Según datos de NFL Football Operations, el show de Bad Bunny alcanzó un récord histórico de 142,3 millones de espectadores, convirtiéndose en el espectáculo de medio tiempo más visto de todos los tiempos. A esto se suma una repercusión masiva en plataformas como YouTube, TikTok, X e Instagram.

El impacto cultural también derivó en polémica política. El expresidente Donald Trump criticó duramente la presentación, calificándola como “una afrenta a la grandeza de Estados Unidos”. Sin embargo, estas declaraciones contrastaron con la respuesta del público y la explosión de apoyo en redes sociales, donde el show fue celebrado como un hito de representación latina.

Un antes y un después para la música latina

El Super Bowl 2026 no solo será recordado por su partido, sino por haber marcado un punto de inflexión en la historia del espectáculo de medio tiempo. Bad Bunny llevó el español, la cultura caribeña y el orgullo latino al escenario más grande del mundo, demostrando que la música no necesita traducción cuando se baila con el corazón.